martes, 22 de febrero de 2011

9...Sedit.


-Conosi a sedit en un cafe, el entro y no pude evitar voltear a verlo, era alto, bronceado, con el cabello castaño obscuro, sus razgos eran fuertes, sus pestañas largas y sus ojos claro, parecia un actor de cine y no solo guapo, cuando entro pense que era el hombre mas sexy que jamas avia visto, podia decir que tenia 26 años, aun asi, la edad no podia distinguirsele, iva vestido completamente de negro, pantalones, zapatos, playera y una chaqueta de cuero, todo del mismo color. yo estaba sola, habia ido a leer un rato pero cuando lo vi nisiquiera pude disimular, el volteo a verme, sonrrio - ise una pequeña pausa recordandolo, todo en mi cabeza era perfectamente claro, los grandes ventanales de la cafeteria, el sillon cafe tan comodo donde me avia acomodado, la pequeña y redonde mesa frente a mi con el capuchino que estaba tomando, la tentacion y el deseo inexplicables al verlo, todo - se hacerco a mi, todas las mujeres lo volteavan a ver, despues a mi, no podian creer que fuera conmigo, yo no podia creer que lo isiera, se sento en el sofa frente a mi, no sabia que decir, parecia una adolescente frente al chico que le gusta, el lo noto, a el le gustaba tenerme asi.

*yo recorde a sebastian, el era el unico que amaba, asi que hable con el evitando verlo directamente para no parecer una estupida enamorada, me rei vastante, parecia agradable, sin pensalo aviamos quedado de vernos al dia siguiente hay mismo, y despues de una semana me invito a cenar a un respaurante vastante caro, yo nunca supe como negarme, la verdad no queria hacerlo, pero cada ves que hablabamos olvidaba a sebastian y me hacia pensar lo mala persona que era. esa noche que quedamos no me presente, me quede en el hotel donde sebastian y yo nos ospedabamos, pense que seria mejor asi, eran vacaciones en la universidad y sebastian me habia regalado un viaje con el a barcelona, cuando pensaba en eso me sentia mal conmigo misma, como si lo estuviera engañando.*

*al dia siguiente sedit estaba esperandome en la puerta del hotel, sebastian se habia ido a trabajar en unas investigacion y cuando lo vi mirandome desde fuera no supe que hacer, pense en retroceder y devolverme al cuarto, pero cuando trate de caminar me senti pesada y no pude moverme, el camino lentamente hacia mi, parecia que media cada segundo que utilisaba, respiro pausada y profundamente, me dijo que olia exelente, esquisita, por primera ves tenia miado, pensaba que era la persona mas amable, la persona mas sincera y linda, pero despues vi sus ojos y los que antes eran celeste, ahora eran negros, violentos, pense que veia los ojos de la muerte, tuve panico, me desmalle y cuadno desperte estaba en mi cuarto y el estaba a mi lado - tome las manos de adrian con mas fuerza - sedit acaricio mi rostro, senti como si la lujuria me estuviera acariciando, todo lo que pedia en ese momento era tenerlo, pero recorde que esa noche sebastian y yo aviamos estado juntos en esa cama, no podia estar con sedit por deseo, amaba a un hombre y se lo dije y el dijo que entendia, despues no volvi a verlo, regese con sebastian a guanajuato y aunque no logre olvidarlo no podia estar mas feliz con quien estaba, despues de dias volvi a encontrarme con sedit, me acompañaba cuando sebastian se iva, se aparecia para consolarme cuando empesaron los problemas de sebastian, y cuando sebastian y yo nos separamos el estuvo conmigo, me dijo que no tenia porque estar sola - cerre los ojos, hay estaban las imagenes, en mi mente, el delante de mi, describiendo mi dolor como si el lo uviera creado, luego sus manos sobre mi, sus labios en mi cuello, el calor de su cuerpo junto a mi, un ligero cosquilleo jugueteo entre mi cuello y paso por mi pecho y mi abdomen asta acavar en mi entrepierna, abri los ojos apenada, adrian lo avia notado, cerre mas mis piernas y solte sus manos - tu sabes que paso luego.

-tu te negaste a estar con el, buscaste a sebastian, eres fuerte.

lo mire burlona a su comentario, , estaria jugando.

-deje que me tocara, que me manipulara, eso no es ser valiente.

adrian se hacerco y acaricio mi mejilla, senti un hormigeo familiar y calido, agradable, se hacerco lo sufisiente a mi oido como para sentir su respiracion y susurro.

-el demonio te a tentado natalia, y tu lo as ignorado, eres fuerte.

me separe un poco y lo vi a los ojos, sabia que avia llorado mas que cualquier niña pequeña, pero no me importaba esta ves estaba feliz de tenerlo a el, me avalanse hacia el y lo abrase como si me dijera que ya no volveria a verlo de nuevo, y asi junto a el de nuevo pude dormir.

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