miércoles, 9 de febrero de 2011

7... sueño.


Estaba todo obscuro, no podia ver nada, y regreso esa sensacion de soledad, porque no simplemente se iva?

-no se ira - una voz sono, parecia tan conosida aunque juraria nunca averla escuchado, venia desde lo mas profundo de la obscuridad - yo tampoco me ire, me extrañaste?

voltee asustada a donde creia aver escuchado la voz, senti a alguien pasar detras de mi, voltee, poruqe no podia ver nada?.

-estas asustada?

quien era?, cerre los ojos, esto devia ser un sueño, si un sueño, talves no pude aver echo algo mas imfantil pero trate de pelliscarme, no funciono, como despiertas d sueño?, escuche a la voz reir, se estaba burlando de mi?.

-segura que no me recuerdas?

sedit, mis ojos se abrieron como dos platos, no, no, no, esto no podia estar pasando.

-veo que ya me recordaste.

senti su sonrisa frente a mi y su cara salio de las tinieblas como si el fuera creado por ellas, no vi mas que sus ojos, negros, llenos de sangre, sedientos de lujuria, no avia mas que odio y rencor, como la ultima ves que los vi, imponiendo miedo, como si le facinara, como si viviera de eso, se alimentara de eso. baje la mirada, no podia enfrentarme a Sedit.

-me dejaste abandonado, preferiste ir a dormirte a una casa abandonada - empeso a caminar alrededor mio, como si estuviera asechando - no es algo dramatico hasta para ti? - si dedo resbalo por mi cuello, sus manos eran suaves, pero aun asi no se sentian bien - aun no puedo creer que te fueras, quiero decir, pocas lo an echo y tu solo me dejaste - sonrrio, estaba jugando? - bueno, bueno, bueno, ya no hay nada que hacer al respecto, no podemos devolver el tiempo, no ya no puedo hacer eso.

Sedit se puso de nuevo frente a mi, porque este sueño era tan largo?, ya queria despertarme.

- no no no no no, mi niña, te quieres ir ya tan rapido?, pero si e venido solo a visitarte, aunque no te lo mereces despues de lo que isiste, creo que me deves una explicacion.

-no te devo nada - mi voz era decidida, pero mi mirada aun estaba perdida, no podia verlo a la cara.

- yo te prometi que mientras estuvieras conmigo no estarias sola - de nuevo su mano acaricio mi cuelloy despues acomodo mi cabello tras mi oido. - yo te iva a dar todo lo que quisieras, no nesesitabas nada mas.

levante la cara y entrente su mirada.

- no puedes prometer que no estare sola, tu eres la soledad, no me puedes dar nada, no sabes lo que nesesito, pero se que no te necesito a ti.

trate de pegarle, estaba enojada, pero mi mano solo lo atraveso como si fuera de aire.

-no querida eso estuvo muy mal.

sedit tomo mis muñecas con sus manos y despues me hacerco a el, no podia soltarme, no podia moverme o correr por mas que tratara.

-quieres estar sola, eso es lo que quieres?, bien pues eso tendras, vendras suplicandome que desaparesca ese sentimeinto, suplicaras que no me aleje.

su cara cambio, era la de sebastian, cerre los ojos, eso no podia ser, el rio satisfecho mientras sentia mi cuerpo partirse en pedazos, me solto y se dio la vuelta caminando de nuevo a la obscuridad, como quien vuelve a su hogar y le resiven con gusto. pero en cuanto desaparecio la obscuridad me empujo al suelo, quise irme, porque no despertaba?, comenso a rasparme y a golpearme sentia algo, no sabia que pero me hacia axficciarme, no podia respirar, y no me dejaba moverme, eran como sombras sobre mi, pero no era solo eso, me lastimaban pero parecian transpasarme y golpear mi alma, estaba desesperada, estaba llorando, trataba de gritar pero no escuchaba nada, no podia escapar, porque esta pesadilla no teriminaba, no queria esto, trate de patear, mis ojos parecian mares y lloraba como jamas, pero no me oian, porque naide me oia?, de neuvo estaba sola?. llore, roge suplique, pero nada funcionaba, solo queria despertar.

-natalia despierta!

adrian?, quise llorar de felicidad, era la voz de adrian, si estaba dormida, pero como se puede despertar, trate de gritarle para que me alludara, o en este momento que me matara ya no me importaba.

-porfavor natalia, despierta!!!

sonaba desesperado, talves ya era demaciado tarde, ya no dolia tanto, tenia sueño, la sombras siguieron atacandome, pero ya estaba dormida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario