
-ahora que? -adrian ablaba como si nada uviera pasado, como si nos conosierams desde hace tiempo, como si no importara nada.
-ahora a ba;arte
sonrrei un poco mas y me levante de la cama sin dejar su mano, lo lleve hasta la avitacion del ba;o y le mostre donde estaba todo lo que necesitara para ba;arse.
-te acompa;aria pero creo que puedes hacerlo tu solo.
el afirmo viendome a los ojos y me dio un beso en la mejilla
-gracias
me sonrroje por lo que iso pero se sintio bien, com si la sangre uviera regresado a mi cara, a mi cuerpo
-ire por las toallas limpias -evadi el tema y sali del ba;o, me tome mi tiempo en el closet para calmarme y pensar unos segundos, mi principal pregunta no avia cambiado, p
orque este extra;o se havia vuelto tan importante para mi?, la diferencia era que ahora la pregunta ya no me importaba, suspire y regrese al ba;o con unas cuantas toallas.
la puerta del ba;o estaba entreabierta y antes de entrar vi que adrian estaba de espaldas quitandose la camisa, lo vi recargarse en la pared como si estuviera en verdad cansado y como si fuera la cosa mas natural del mundo vi como de sus sicatrices salian dos enormes y transparentes alas que parecian tener luz propia. me hacerque un poco mas a la puerta y esta se abrio con un casi inaudible rechinido, las alas de adrian se fragmentaron en miles de pedasos como peque;os cristales y desaparecieron poco a poco como mesclandose con el aire, enseguida el volteo y se hacerco a alludarme.
- tus... alas...
sone fasinada y desconsertada al mismo tiempo, no entendia nada de lo que el era.
- las cortaron - dijo como si lo mensionara por las sicatrices que vi - cuando deje el cielo.
mis ojos subieron de la nada que observaba a sus ojos, dejar el cielo, un angel querria dejar el cielo?.
- es una larga historia - completo antes de que pudiera preguntar algo
-no te preocupes, primero ba;ate y despues veremos que ahcer - evadi el tema y sali del ba;o, juto despues escuche como el agua caia en la regadera e imagine el agua caer sobre adrian, sobre sus espalda, sobre su cara, sobre su pecho, suspire alta y profundamente.
busque ropa de sebastian, la unica de hombre que tenia y podia ofreserle a adrian, saque una camisa, un pantalon de mesclilla y unos tenis...
-supongo que con esto estara bien - me respondi a ninguna pregunta, despues espere que adrian saliera y me sente en uno de los sillones a pensar un poco las cosas, pero mi cabeza estaba en blanco, lo unico que tenia en claro era y seguia siendo encontrar a sebastian.
me meti a ba;ar justo cuando adrian salio, le ense;e la ropa y sin decirle de quien era se la ofresi. ya dentro del ba;o prendi el agua y el sonido de las gotas callendo me relajo, me quite la ropa como si me desisiera de cargas mas pesadas que yo misma, y despues entre en el agua. tarde todo el tiempo que necesite en ba;arme, en dejar que el agua drenara todo lo que pasaba, pero niisquiera cuando sali senti que uviera cambiado, sali y me seque con la unica toalla seca que quedaba, despues la use para enredar mi cabello en ella, me vesti con la r
opa que avia metido conmigo, un pantalon negro, unos converse y una camisa color blanca que tenia dibujos de colores, sali y lo primero que pude ver fue a adrian sentado en el sillon, me hacerque y me sente a un lado de el.
-el turbante te queda bien - se burlo al verme, yo sonrrei y me quite la toalla de la cabeza - me imagino que quieres saber mas.
-quiero que me alludes a encontrar a sebastian
las palabras salieron sin pensarlo, era la verdad, pero no era la forma ni el momento, adrian desvio la mirada y parecio ver a la nada, entonces entendi que estaba viendo a mi angel.
-porfavor - suplique
-no se quien es sebastian
-se que mi angel te conto sobre el, quiero que me alludes
adrian se entretuvo un poco con sus manos y despues volteo a verme.
-no
-porque no?
-no se donde esta.
me hacerque mas a el y tome su mano para que me isiera caso.
-si no lo sabes entonces alludame a encontrarlo, nesesito volverlo a ver.
tome su mano con las dos mias y la hacerque a mi pecho como si tratara de mo
strarle que mi corazon lo nesesitaba.
-despues de todo lo que a pasado?
baje mi mirada y afirme con la cabeza
-no puedo rendirme solo asi.
pasaron minutos largos en completo silencio, donde lo unico que compia el silencio eran los carros que pasaban fuera de la casa y nuestras respiraciones.
-esta bien, lo are
levante la mirada y una felicidad enorme me invadio, y aunque no quise reconoserla y trate de aullentarla con toda mi alma venia acompa;ada de su bien merecida soledad.
-donde quieres empezar?
-donde lo conosi... guanajuato
empaque todo l oque me cupo en una peque;a maleta solo lo esencial, no tenia celular, no tenia nadie que quisiera tenerlo y tome el dinero que sin razon alguna ahorraba y guarada
bajo el colchon de mi cama, despues solo salimos de la casa y nos dirijimos a la camionera, tuvimos suerte, el camion que tomabamos salia en 5 minutos y lo abordamos justo cuando compramos los voletos, en el ivan solo 4 o 5 personas y adrian y yo no intercambiamos palabra hasta que estuvimos a la mitad del camino.
-estas enojado conmigo?
adrian me volteo a ver indredulo y despues sonrrio
-claro que no lo estoy
me abrazo y despues volteo para platicar conmigo.
-quiero escuchar tu version de la historia, que paso con sebastian?

mis mejillas se pusieron como dos peque;os tomates, ambos rojos cunado el pronuncio su nombre, no me importaba lo que avia pasado. de alguna forma no podia olvidar a la
persona a la que le prometi mi vida.
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