
Desperte una ma;ana, no estaba segura de los dias que tenia hay, asi que no estaba segura del dia en que me encontraba, mis ojos ardian aunque avia dormido tanto, mi cuerpo pesaba y se movia quejandose, la tela del colchon ya no raspaba como cunado llege, pero de alguna forma seguia quemando, cuando mis ojos se acostumbraron a toda la luz que avia en la avitacion busque por toda la avitacion esperando encontrarlo sentado a mi lado, pero al no hacerlo nisiquiera senti desepcion.
me sente en el borde y mis pies tocaron el suelo como cuando un bebe despierta al mundo, despacio y con miedo. se sentia duro y desagradable, como si de nuevo uviera vuelto a golpiarme la realidad *ya estas despierta de nuevo* me dije a mi misma y mi alma me empujo a regresar a la cama y seguir durmiendo. nada en la habitacion avia cambiado, las cortinas que en algun momento avian sido blancas seguian amarillentas y gastadas, la ventana abierta hacia que se movieran como bailarinas en su peque;a balada, habia solo unos cuantos muebles en aquel lugar, un ropero chico con las puertas entreavieras onde se podia ver que no avia nada, una silla, una mesa y la cama donde estaba yo que combinaban con el aspecto gastado del cuarto.
mi alma se sentia destrosada pero nisiquiera tenia fuersas para llorar, examine aquel lugar, repase en mi mente las experiencias con el que avia tenido hay y despues solo me concentre en ponerme de pie.
seguia descalsa y mi ropa estaba sucia, talves regresar a mi casa a ba;arme y cambiarme seria un buen lugar para empesar a ordenarme. pero al tratar de seguir vi una sombra pasar por pasillo, sabia que no seria el, mis esperansas de verlo de nuevo se avian ido, solo esperaba que no fuera aquel se;or que avia visto el ultimo dia, cerre mis ojos sin saber por que y eso me iso darme cuenta del inmenso dolor de cabeza que ahora tenia.
- te sientes bien?
casi produjeron una sonrisa mis labios al notar que aquella no era la voz de quien tanto temia, abri los ojos y me encontre con un hombre alto y descuidado, parecia fuerte, pero sus ropas estaban desconvinadas, sucias y gastadas, nada que no combinara con aquella escena, no recorde como pronunciar ninguna palabra o como mover mi boca para hacerlo, simplemente lo vi y no quise siquiera intentar pensar en la respuesta. a el no parecio importarle y se sento en la silla que estaba frente a mi.
- mi nombre es adrian, y tu te acavas de despertar sierto?
el hombre sonrrio y eso me iso sentir reconfortada en tantas formas que senti como si mi dolor se apagara un poco, ahun asi no queria hablar con nadie, queria aclarar mi mente y que el dolor de todo mi cuerpo y de mi cabeza se fuera, tambien el de mi alma y el de mi corazon, pero ese era un dolor tan grande que ya nisiqueira sabia si seguian existiendo.
como si me uviera leido la mente adrian me extendio una tasa de cafe y dos pastillas, voltee a verlo ignorando su gesto.
-es para el dolor muscular y creo que tambien te duele la cabeza, tomalas llevas varios dias durmiendo.
me sorprendi al escucharlo, cunato tiempo el avia estado aqui?, que sabia el de mi?, podia confiar en el? y porque era tan amable conmigo?, tome las pastillas y la taza, no me importara si aquellas peque;as cosas no era medicina, solo sabia que cualquier cosa estaria ben asi me matara.
las pastillas pasaron por mi garganta raspandola como si fueran espinas, pero el cafe tibio iso que eso se calmara un poco, lo tome todo, asta que no quedo una gota y aun asi queria mas, voltee a ver a adrian para devolverle su taza y me di cuenta que seguia mirandome, no sabia que hacer, que decir, nisiquiera sabia si podia decir algo.
-se que estas triste y que piensas que ya nada vale la pena.
trate de impresionarme, pero cualquier persona que me uviera visto esos 5 minutos lo uviera notado, asi que solo desvie la mirada.
-se que no hablaras conmigo, pero dejame alludarte almenos a salir de este lugar.
este lugar?, eso iso que una lagrima callera lentamente por mi mejilla, este lugar era todo lo que ahora tenia, lo unico que me hacia sentirme algo unida a el, y a todos los recuerdos que me dejo. el se dio cuenta de mi reaccion y bajo la mirada arrepentido. no sabia porque devia de estarlo, no era su culpa.
-lo siento, creo que hay algo importante aqui para ti.
voolvi a mirarlo evitando sus ojos, penes que jamas podria volver a dirijir una mirada directa, pero aunque cualquier persona uviera huido de hay, yo me quede, adrian era lo unico que ahora tenia.
llegamos a mi casa, ahora podia caminar bien, aviamos vatallado mucho para salir, o almenos yo avia batallado al hacerlo, cunado aviamos salido de aquel lugar el sol me pego haciendo que mi piel se quemara y mis ojos ardieran, adrian me presto su sudadera y me iso cerrar los ojos asta que poco a poco pude abrirlos, me alludo a caminar asta que recupere las fuersas un poco mas y pude hacerlo por mi misma, me alludo a salir de "equel lugar".
tome una llave que escondia debajo de una piedra del patio y abri la puerta, el me miro y sonrrio.
-bueno, fue un gusto conoserte natalia, cuidate mucho.
se dio la vuelta y avanso lentamente, sin entender por que extendi mi mano asta el y alcanse a tomar su camisa antes de que se fuera, el volvio a dar la vuelta y parecia sorprendido, trate de entender porque lo ise pero no avia rason para explicarlo, cada palabra iso que sintiera mi garganta rasparse como si expulsara lijas pero no me importo.
-quedate, porfavor.
adrian sonrrio y entramos a la casa. dije tan pocas palabras como pude, y el parecio entender lo que queria preguntar sin siquiera preguntarlo, me dijo que me avia visto correr hacia aquella casa y que avia dejado la puerta avierta, dijo que se avia quedado hay cuidandome desde que me quede dormir y que desde entonces avia pasado una semana, tomo mi mano para apollarme cunado se dio cuenta de mis reacciones a todo lo que me contaba.
-sabia que no estabas bien, asi que por eso estuve hay, solo algunas veces me asome a asegurarme de que estuvieras bien, jamas entre, creo que quisiera saber que era lo que te pasaba, pero no queria despertarte.
sonrrei ante la idea ed que alguein se preocupara por mi, aunque aquel fuera un completo desconosido y no tenia porque hacerlo, despues de tres litros de agua en aquella hora sentia que al fin podia articular palabras sin sentir como mi garganta se desgarraba.
-seguro tenias cosas mejores que hacer, no deviste molestarte tanto por mi. muchas, muchisimas gracias adrian.
Parecio sorprendido de que pudiera pronunciar una oracion completa y antes de que pudiera notarlo se avia abalansado sobre mi y me avia abrasado, no tenia fuersas de quitarlo, pero la verdad es que tampoco queria, sentia como si un poco de calor uviera al fin quitado un poco de mi congelada alma, el duro unos segundos asi y despues se separo avergonzado.
-lo siento mucho natalia, solo me emocione.
-como sabes mi nombre?
ahora que lo pensaba, lo avia dicho antes en la puerta y ahora de nuevo, como es que lo sabia?. levanto un poco las comisuras de sus labios formando una lijera sonrisa traviesa y se volvio a sentar en el sillon donde estaba frente a mi.
-tu angel me lo conto cuando estabas dormida.
-mi angel?
ahora lo entendia, aquel hombre estaba loco, por eso parecia ser tan feliz y por eso se avia quedado tanto tiempo conmigo, no quise arruinar su ilusion y simplemente me calle regresando de nuevo a mi fria actitud que me quedaba mejor.
-se que no me crees, pero el me a dicho muchas cosas sobre ti
su sonrrisa parecia sincera, pero yo ya no podia creer mas cosas y menos de ese tipo, aun no estaba lista para eso.
-todos tienen un angel guardian, esta entrelazado con tu alma, y te cuida desde que naces - porque tenia que escuchar estas cosas, y peor aun, porque aun no lo avia sacado de mi casa - el tullo esta llorando desde que llegaste a esa casa, porque?
decidi que el podia decir todo lo que quisiera, yo no iva a creer tal cosa y la verdad en ese momento nisiquiera tenia ganas de responderle.
-esta bien, te probare que existe - sonrei ante esa idea, realmente el pensaba que eso podia ser posible? - los angeles no son como los humanos, ellos no nacen crecen y mueren, ellos solo son creados, y cuando la persona a quien fue asignado muere entonces ellos eligen a alguien mas, y parecen hacerse uno con el alma del humano, lo cuidan mientras el duerme, lo protegen del mundo y lo consuelan de sus penas, ellos festejan en tus victorias y te abrazan en tus derrotas, pero a ti, a ti te an echo mucho da;o ya.
cerre los ojos tratando de no escuchar lo que decian y la verdad de sus palabras, "es solo un extra;o" me repeti a mi misma tratando de calmarme, pero el siguio
-tu angel puede alludarte, pero no tomara tus deciciones, dejaste que tiraran y pisotiaran tu alma y la dejaste romperse junto con tu corazon, la persona que lo iso no tenia derecho, pero tu no quisiste detenerlo, te lo isiste a ti misma, y ahora el esta llorando desconsoladamente.
-es suficiente!
grite callandolo antes de que dijera otra palabra, me pare lo sobresaltada haceindo que me mareara un poco y regresara el dolor de cabeza que al fin avia desaparecido
-no quiero escuchar eso, no tienes derecho a decirlo
el cerro los ojos y parecio aceptar su culpa, pero ya no podia verlo, mi vision de nuevo se avia empa;ado completamente, porque el me dice esto. yo no quiero saber de algun angel, de el, de mi, de nadie, mi fuerzas desaparecieron y cai al suelo, me recarge en la pared y deje caer mi cara entre mis manos.
-lo siento - escuche decir sin ninguna emocion, enserio lo sentia?
-si el existe entonces sabe donde esta sebastian, quiero que me lo diga
mi voz era apenas entendible, no sabia si realmente queria esa respuesta pero no podia dejar de pensar en sebastian, lo queria de vuelta, levante un poco mi vista y el estaba de cunclillas frente a mi, ladeo la cabeza negandose.
-el no lo sabe todo
porque queria lo queria de vuelta? enserio pensaba que mi vida regresaria y olvidaria todo lo que avia pasado?, eso solo iso que mi llanto se desatara mas y sintiera como el mundo regresaba a caerme ensima, adrian me abraso, y senti su miedo al hacerlo, espere un momento y despues lo abrase con todas las fuersas que podia tener, el era lo unico que tenia ahora y no queria perderlo.
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