lunes, 4 de abril de 2011

13... invernadero


Entre corriendo a el gran invernadero que vi desde lejos, adrian venia tras de mi tratando de alcansarme, talves aviamos estado en muchos lugares como este en el aire libre, pero la verdad esque no aviamos visto tantas flores y mariposas como en este invernadero, que pense seria como un poco mas artificil, pero entrar hay era como estar en una selva humeda.
No avia nadie todo estaba trankilo, sonrrei siniendo aquel clima y camine por donde el pequeño sendero que existia me quisiera llevar.
adrian se acomodo a mi lado, las pocas veces que voltee a verlo el tambien estaba sonrriendo, no avia nadie quenos quitara esa paz que sabia que el tambien sentia y que despues de todo lo que paso ahora aprendiamos con recelo.
caminamos dando vueltas y respirando el ahire humedo, sonrreiamos sin darnos cuenta, eramos felices sin saber el porque exacto, y sin que nos interesara. subimos al segundo piso de aquel lugar, y me detuve junto a un enorme arbol para cerrar los ojos y sentirme invadida por todo aquello, pero adrian me tomo la mano y comenso a caminar hacia otro lado entonces abri los ojos y lo voltee a ver preguntandole porque.
-quiero ir para este lado.
sonrrio algo nervioso, voltte a ver el lugar de donde veniamos, no avia nada mas que arboles y plantas y flores y pequeños insectos, sonrrei, talves un insecto lo asusto talves...
me pare en seco sin dejar que adian me siguiera jalando, el se paro cuando supo que lo avia visto, taves habia pasado demaciado tiempo feliz, no pude parpadear, mis ojos se nublaron y en silencio sin ningun suspiro o solloso comense a llorar, com si uvieran avierto en mi una llave de agua, las lagrimas saladas comensaron abrotar de mis ojos. adrian se hacerco a mi y trato de abrasarme con la intencion de alejarme de esa escena, lo aparte y nege con la cabeza, talves penso que seria una masoquista, pero si mi pasado ya no iva a regresar y habia sacado de mi vida a aquella persona tenia que haceptarlo de una ves, me hacerque al varandal y me asome a la parte de abajo, junto a ese mismo gran y grueso arbol estaba recargado sebastian, igual que siempre, igual que como lo recordaba, con sus mismos jeans descuidados y una camisa negra, pero aunque yo queria encontrarlo, no pense que lo encontraria con otra mujer. ella era no tan alta, con el cabello rubio como rizos de oro que caian por sus hombros, delgada y parecia mas joven que yo, traia puesto un shot de mezclilla descuidados, debajo de ellos dejaba ver un liguero negro y con ellos unos tacones negros, una camiseta ligera blanca vastante larga y sobre ella una chaqueta de cuero negra, exactamente como yo jamas me uviera vestido, los vi besarse con la pasion que antes yo avia sentido, ella estaba sobre el, acorralandolo contra el arbol, lo acariciaba, tocaba su cabello su cuello, mientras su otra mano tocaba su pecho y el la tocaba a ella, pasaba su mano por su espalda, la deslizaba por debajo de su camisa y pegaba su cuerpo al de el, la separo, vi como ella suspirada tomando aire de nuevo, exitada por todo aquello, el sin embargo siguio besandola, su cuello, su oido, le susurro algo y ella sonrrio imagine su voz, su aroma, su aliento, que mujer no podria sonreir cuando el la empiesa a poseer asi, estaba en silencio, destruyendo mi ser por dentro, mi cara podria parecer una cascada de agua salada y fria, pero a mi no me importaba, el hombre que me avia cambiado, que me avia dicho que me amaba, que era su vida, que jamas me dejaria, el que prometio cuidarme y que me dijo que su vida no podria ser sin mi ahora estaba con alguien mas, haciendo las mismas promeass que me iso a mi.
estaba tan ocupada viendolos que no note como adrian apretaba con tantas fuerzas el tuvo del barandal, ya no podia seguir mirando, senti como me mataban lenta y dolorosamente, pero era tanto el dolor que ya no sentia que doliera tanto entonces sin razon para uir de mi muerte me quede hay.
-vamonos - la voz de adrian era fuerte, decidida, podia reconoser ese sentimiento, estaba enojado, porque?, no lo se no queria saberlo.
no respondi, nisiquiera pude moverme, entonces el tomo mi mano y trato de llevarme, pero mi otra mano estaba fundida con aquel barandal.
-vamonos!- casi grito.
provoco que la mujer que estaba con sebastian nos oyera y volteara, con sus ojos cubiertos de maquillaje negro, sin estar avergonzada de que alguien la viera en aquella posicion, despues de ella lo lo izo El.
mis ojos se abrieron cuando vi los sullos mirarme, di un paso atras y antes de resbalar adrian me tomo y casi cargandome me saco de hay.
-me vio... - dije ahogando mis mismas palabras
adrian sin voltear a verme siguio caminando, hasta que encontamos las escaleras para bajar.
-tu querias encontrarlo - su voz era seca, seguia enojado?, estaba enojadno conmigo?
no respondi y bajamos las escaleras, la idea de el enojado conmigo hacia que la imposible forma de lastimarme mas se cumpliera.
-no te preocupes, nos iremos lo antes posible
con su voz ahora mas calmada, pude notar que estaba preocupado, porque?, tome su mano fuerte, para saber que estaba con el, para tener algo en que sujetarme para no caer como la ultima vez.
-natalia.
adrian paro, mis lagrimas al igual que el se detuvieron, algo en mi interior comenso a moverse, no sabia que, o poque?, lentamente voltee y lo encontre parado tras nosotros, no supe que hacer, correr a abrasarlo, o menojr aun, uir en la direccion contraria. pero sebastian no me estaba viendo a mi, estaba viendo a la persona que estaba mi lado.
reuni todas las fuerzas que pude, entendi que ya no podia seguir asi, me avia dicho a mi misma que lo dejaria atra, me dije que seguiria adelante. talves sebastian avia sido la persona que avia realmente amado, sabia que seguia siendo la persona que mas amaba, y talves seria la persona que amare el resto de mi vida, pero el tiempo que pase con adrian me iso entender que podia ser feliz, lejos de el, que yo tambien era importante y que valia mas de lo que pensaba y que no podian derribarme cada ves que lo sebastian quisiera. entonces, respire y me limpie las lagrimas, esos posibles segundos duraron menos o talves mas de lo que realmente avia pasado, y entonces aprete mas mi mano con adrian para darme fuersas, y el lo noto haciendo que se interrumpiera la batalla que avia llevado con sebastian con la mirada.
-nos vamos - hable casi en susurro, pero segura que ellos dos me oirian
-nesesito hablar contigo natalia - senti como me golpeaba cada palabra que sebastian decia, aun no estaba preparada queria irme.
-pero yo no tengo nada que decir. -trate de sonar segura y decidida, asi como el lo hacia, pero todo en mi apuntaba al lado contrario.
-porfavor.
como podia reusarme si cada ves que lo veia y me hablaba era como si olvidara todo el dolor que me iso pasar. voltee a ver a adrian, pero el no me veia a mi, entendi que eso tenia que resolverlo sola.
-te estare esperando aqui.
adrian camino hacia la salida jalandome antes de que pudiera responder, salimos del vivero y la lluvia ya avia comenzado, camine sin saber a donde, adrian era el que me guiaba ahora.
en todo el camino no cruzamos una palabra, caminamos despacio hasta llegar a un supermercado, entramos con la ropa empapada, sabia perfectamente que veniamos a comprar ropa, lo segui hasta la seccion de ropa y tomamos apenas lo que nesesitabamos, no fueron mas de 150 pesos, pagamos en una de las cajas y nos paramos en la salida, los dos vimos la lluvia caer sin salir a ella, los dos teniamos la mirada perdida y aunque me llege a preguntar porque el estaba asi, nisiquera trate de averiguarlo.

-gracias -dije con la voz aun convertida en un susurro

el volteo a verme y nego con la cabeza, me abrazo y trato de calmarme. odiaba esta parte de mi, avia creido que depues de lo que paso en la cascada podia seguir mi vida normal, pero esque no me avia enfrentado con sebastian aun. me separe de adrian y lo vi a los ojos.
ahora que le avia pensado, no solo queria mi vida de vuelta, queria respuestas, y la primer persona que tenia que darmelas ya me estaba esperando.

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